Elegir un vino hoy es más difícil que nunca.
Miles de etiquetas.
Cientos de influencers.
Decenas de guías.
Y todos con opiniones contradictorias.
Así que acabas:
- — Comprando el vino con la etiqueta más molona.
- — Eligiendo el segundo vino más barato de la carta.
- — O bebiendo siempre lo mismo.
Y te quedas con la sensación de que seguro que hay vinos mejores por ese precio.